Todo cambia.
Noticiarse de algo que está siempre presente es extraño. Nunca lo viste. Y sin embargo, ahí estaba. Cambiando; no están los mismos árboles. El lugar donde solía ir a mirar las nubes no está. El lugar donde solía jugar, tampoco.
El tiempo avanza. Y me siento algo vacío.
Han quitado algo de mi.
Mira, que hasta el cielo está cambiando. ¿Qué queda? No sé mucho acerca de eso. A veces siento rabia. Otras una pena enorme.
No sé como dar esa pelea.
Pero solo hay que seguir de pie, ¿verdad? Siempre que me he caido, ha habido alguien que me espera al lado, esperando a que me levante. Saben que soy terco. O tratándome de levantar.
Sosteniendo ese paraguas en la lluvia, para que yo tampoco me moje...
Gracias.
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